Oviedo, España
Este trabajo tiene por objeto examinar las políticas legislativas puestas en marcha para promover la igualdad de trato entre hombres y mujeres, y la conciliación de las responsabilidades familiares y laborales de los trabajadores. Con ello se pretende demostrar que la conciliación es hoy el principal obstáculo para la consecución de la igualdad real y efectiva en la promoción profesional de las mujeres; y también que el modo en que el legislador ha afrontado el tratamiento de la conciliación ha contribuido, precisamente, a consolidar la discriminación que sufre la mujer en su promoción profesional. La política legislativa de conciliación se ha orientado siempre a la corresponsabilidad, pero ésta no neutraliza los efectos negativos que la asunción de responsabilidades familiares tiene en la promoción profesional. Simplemente extiende ese riesgo a los varones que la asumen. Además, la conciliación se ha tratado siempre como una cuestión de discriminación por razón de sexo, lo que, en realidad, ratifica la idea de que las responsabilidades familiares corresponden a las mujeres. De otra parte, las reservas y preferencias en los ascensos se formulan atendiendo sólo al sexo, lo que relega doblemente a las mujeres que han decidido conciliar su vida laboral y familiar.
Este traballo ten por obxecto examinar as políticas lexislativas postas en marcha para promover a igualdade de trato entre homes e mulleres, e a conciliación das responsabilidades familiares e laborais dos traballadores. Con iso preténdese demostrar que a conciliación é hoxe o principal obstáculo para a consecución da igualdade real e efectiva na promoción profesional das mulleres; e tamén que o modo en que o lexislador afrontou o tratamento da conciliación contribuíu, precisamente, a consolidar a discriminación que sofre a muller na súa promoción profesional. A política lexislativa de conciliación orientouse sempre á corresponsabilidade, pero esta non neutraliza os efectos negativos que a asunción de responsabilidades familiares ten na promoción profesional. Simplemente estende ese risco aos homes que a asumen. Ademais, a conciliación tratouse sempre como unha cuestión de discriminación por razón de sexo, o que, en realidade, ratifica a idea de que as responsabilidades familiares corresponden ás mulleres. Doutra parte, as reservas e preferencias nos ascensos formúlanse atendendo só ao sexo, o que relega dobremente ás mulleres que decidiron conciliar a súa vida laboral e familiar.