En este texto, planteo algunas cuestiones sobre feminismo y espacio urbano, acompañadas visualmente por fotografías propias de la Marcha feminista del 8M en la Ciudad de México en 2020 (poco antes del encierro por la pandemia), para reflexionar sobre lo que implica la puesta en escena en el espacio público de las reivindicaciones feministas, en diálogo con otros textos y las calles, mensajes que se van entretejiendo para generar ciudades -y sociedades- donde quepan por fin los mundos de las mujeres, y de todo sujeto históricamente oprimido.