Santiago, Chile
La promulgación de la Ley N° 21.719 en diciembre de 2024 representa un avance significativo en la regulación de la privacidad en Chile, estableciendo la Agencia de Protección de Datos Personales como entidad encargada de la supervisión y fiscalización en esta materia. Este artículo aborda la constitucionalización de la protección de datos personales como derecho fundamental, para luego analizar la creación de la Agencia, su estructura colegiada y principalmente los elementos que la constituyen como una entidad autónoma respecto de otros poderes. Se aborda el mecanismo de nombramiento de su cuerpo directivo, duración de mandatos e incompatibilidades. Finalmente, se identifican los desafíos de implementación de la Agencia, particularmente en la consolidación de un modelo de gobernanza eficaz y la adecuación de instituciones públicas y privadas a los nuevos estándares de protección de datos. Se concluye que la configuración adoptada por Chile sigue una tendencia comparada que prioriza la independencia regulatoria, pero enfrenta retos en su consolidación operativa y en la efectiva tutela del derecho a la autodeterminación informativa.
The enactment of Law No. 21,719 in December 2024 represents a significant advance in the regulation of personal data protection in Chile, establishing the Personal Data Protection Agency as the entity in charge of supervision and oversight in this area. This article addresses the constitutionalization of the protection of personal data as a fundamental right, and then analyzes the creation of the Agency, its collegiate structure and mainly the elements that constitute it as an autonomous entity with respect to the executive power. Addressing the mechanism for appointing its governing body, duration of mandates and incompatibilities. Finally, the challenges of implementing the Agency are identified, particularly in the consolidation of an effective governance model and the adaptation of public and private institutions to the new data protection standards. It is concluded that the configuration adopted by Chile follows a comparative trend that prioritizes regulatory independence, but faces challenges in its operational consolidation and in the effective protection of the right to privacy.