Murcia, España
En el contexto de los debates jurisprudenciales, el término “derecho blando (soft law)” se ha utilizado de diversas maneras que a menudo no permiten establecer comparaciones. En consecuencia, las posturas dentro de la controversia entre derecho vinculante y derecho blando son muy diversas y presentan muchos matices. Para reducir el abanico de opciones conceptuales para el uso jurisprudencial del término «blando», el análisis se centra en las complejidades semánticas y metafísicas de pares de adjetivos antónimos como “blando” y “duro”, apartándose en parte de las interpretaciones disponibles de la palabra “blando” en el discurso jurídico y jurisprudencial. Al suprimir provisionalmente estas connotaciones jurídicas, el análisis se valdrá de las ideas taxonómicas proporcionadas por la distinción tripartita de Rudolph Carnap entre conceptos (científicos) de clasificación, comparación y cuantificación. Al aplicar este marco taxonómico, se harán algunas digresiones ocasionales para explorar cómo la atribución de “flexibilidad” a las normas jurídicas o a los instrumentos jurídicos puede variar en su literalidad dependiendo de si la “flexibilidad” se entiende como una propiedad cualitativa de los artefactos jurídicos (es decir, como una forma de ser de un artefacto jurídico), como una propiedad disposicional de los procesos jurídicos de elaboración, aplicación o ejecución del derecho o, alternativamente, como una dimensión a lo largo de la cual determinados artefactos o procesos jurídicos presentan características variables distintas de la blandura propiamente dicha
In the context of jurisprudential debates, the term “soft law” has been utilized in a variety of ways that often defy comparison. Consequently, the stances within the hard versus soft law controversy exhibit significant diversity and nuance. To narrow down the range of conceptual options for the jurisprudential use of the term “soft”, the analysis focuses on the semantic and metaphysical intricacies of pairs of antonymous adjectives like “soft” and “hard” in partial departure from available interpretations of the word “soft” in legal and jurisprudential discourse. By provisionally suppressing these legal connotations the analysis will avail itself of the taxonomic insights provided by Rudolph Carnap’s tripartite distinction between classificatory, comparative, and quantitative (scientific) concepts. In applying this taxonomic framework, occasional digressions will be made to explore how the attribution of “softness” to legal norms or legal instruments can vary in its literalness depending on whether “softness” is understood as a qualitative property of legal artifacts (i.e., as a way for a legal artifact to be), as a dispositional property of legal processes of lawmaking, enforcement, or adjudication, or, alternatively, as a dimension along which particular legal artifacts or processes exhibit varying characteristics other than softness proper