Este artículo acuña y desarrolla el concepto de «personas en bucle» en el ámbito jurídico: operadores del Derecho y ciudadanos atrapados en interpretaciones normativas cerradas que exhiben una resistencia estructural al diálogo, obstaculizando la función esencial del Derecho como instrumento de convivencia. Desde una perspectiva filosófico-jurídica, se analiza la tensión entre la necesaria estabilidad normativa y la apertura hermenéutica que exige un sistema jurídico legítimo, con especial atención a su manifestación en la práctica judicial, la litigiosidad procesal y la enseñanza del Derecho. Se examinan las causas cognitivas, institucionales e ideológicas del fenómeno, sus implicaciones para la democracia deliberativa y el Estado de Derecho, y las vías —pedagógicas, procesales e institucionales— para superarlo. El análisis se apoya en la teoría de la argumentación de Perelman, la ética discursiva de Habermas, el garantismo de Ferrajoli, la epistemología crítica de Foucault y la democracia deliberativa de Nino, integrando además referentes del Derecho positivo español y europeo.