Valladolid, España
Las dos revoluciones rusas de 1917 (la de febrero y la de octubre) supusieron un hecho histórico muy notable en el siglo XX. Por primera vez, se conformaba un estado con un modelo económico e ideológico que buscaba rivalizar con la hegemonía del capitalismo occidental. Sin embargo, esta consolidación no fue fácil; lo que siguió a la Revolución de octubre fue una guerra civil que provocó miles de refugiados que huyeron hacia Europa y una hambruna que se amplió como resultado de las políticas del comunismo de guerra de Lenin. Una vez creada la república soviética, muchos países europeos tuvieron que reconocerla internacionalmente, aunque no fueron pocos los que se mostraron contrarios a su forma de actuar, como fue el caso de Bertrand Russell. Sin embargo, otros intelectuales europeos, como Antonio Gramsci, plantearon las formas en las que esta nueva ideología podía difundirse por Europa