María Teresa Álvarez Blanco
La LSE establece en su regulación qué información o conocimiento puede tener la consideración de secretos empresariales y los condicionantes que debe cumplir para su protección. La propia naturaleza de este activo dificulta su defensa en los tribunales pues el carácter secreto obliga al titular a probar desde el inicio del proceso la existencia de su derecho y que éste ha sido apropiado ilícitamente. En la práctica, el éxito del proceso dependerá de la llamada prueba indiciaria como mecanismo intelectual a través del cual el juez puede concluir motivadamente en la sentencia que un hecho ha resultado probado.