La sentencia del TEDH Ortega Ortega contra España, de 4 de diciembre de 2025, analiza el conflicto entre la prohibición de discriminación retributiva por razón de sexo, el deber de confidencialidad y el derecho de acceso a los medios de prueba, concluyendo que la protección de datos no puede convertirse en un obstáculo que vacíe de contenido la igualdad salarial. El Tribunal considera desproporcionado el despido de la trabajadora por utilizar datos salariales confidenciales con la única finalidad de acreditar la discriminación, subrayando que las restricciones absolutas de acceso a información retributiva impiden aportar indicios suficientes y comprometen la tutela judicial efectiva. Aunque reconoce la vulneración del deber de confidencialidad, legitima el acceso y uso procesal de los datos cuando existe interés legítimo, finalidad estrictamente probatoria y mínima difusión, y advierte que el equilibrio entre privacidad y transparencia exige que las normas internas no bloqueen la detección de desigualdades salariales. La decisión cuestiona la doctrina española más restrictiva y propone criterios de necesidad, proporcionalidad y minimización que garanticen simultáneamente la protección de datos y la efectividad real del derecho antidiscriminatorio.
The ECHR case Ortega Ortega v. Spain, dated 4 December 2025, analyses the conflict between the prohibition of pay discrimination on the basis of sex, the duty of confidentiality and the right of access to evidence, concluding that data protection cannot become an obstacle that renders equal pay meaningless. The Court considers the dismissal of the worker for using confidential salary data for the sole purpose of proving discrimination to be disproportionate, emphasising that absolute restrictions on access to remuneration information prevent sufficient evidence from being provided and compromise effective judicial protection. Although it recognises the breach of the duty of confidentiality, it legitimises access to and procedural use of the data when there is a legitimate interest, a strictly probative purpose and minimal dissemination, and warns that the balance between privacy and transparency requires that internal rules do not block the detection of pay inequalities. The decision challenges the more restrictive Spanish doctrine and proposes criteria of necessity, proportionality and minimisation that simultaneously guarantee data protection and the real effectiveness of anti-discrimination law.