La traslación del eje del riesgo a la incertidumbre se encuentra detrás del cambio sustantivo que experimentan las sociedades actuales. La tendencia contemporánea muestra un tránsito desde la concepción de la incertidumbre como una simple falta de información, hacia su reconocimiento como una condición estructural profunda. En un mundo marcado por crisis climáticas, disrupciones tecnológicas, conflictos bélicos y otros eventos imprevisibles la incertidumbre remite a la indeterminación del propio marco de referencia (el mercado del riesgo). Los riesgos se transforman en incertidumbres que generan estados de ansiedad. Un ejemplo simple, muchos de los barcos petroleros bloqueados en el estrecho de Ormuz lo hacen por la amenaza iraní, pero también por haber perdido sus seguros. La incertidumbre ha hecho incalculables sus riesgos.