En las postrimerías del siglo XVIII, el filósofo Immanuel Kant (1724-1804) se adentró en el terreno del cosmopolitismo y reflexionó sobre las condiciones de una “paz perpetua”. Su pensamiento, fundacional para el derecho internacional, sigue vigente. Ilumina las dinámicas bélicas, los dilemas de seguridad, los bloqueos diplomáticos y los trágicos vuelcos que caracterizan nuestra época.