Laura Cristina Morell Aldana
El fenómeno de la delincuencia organizada se encuentra en pleno auge, no solo en España. La Evaluación de la Unión Europea sobre la amenaza de la delincuencia grave y organizada para 2025, EU-SOCTA 2025, ha advertido de un cambio de modelo en la delincuencia organizada, acelerado por el uso de inteligencia artificial y la explotación de la infraestructura digital y en línea por parte de las redes delictivas, lo que agrava su efecto desestabilizador. Mientras tal forma de delincuencia explora nuevos nichos de mercado, como el tráfico ilícito de residuos o la explotación sexual de menores, volvemos la mirada a nuestro entorno procesal penal, con el objeto de evaluar la capacidad de respuesta de juzgados y tribunales frente a la amenaza del crimen organizado.