José Jaime Burón Álvarez, Laura García Alba, Iriana Santos González, Julio Rodríguez Suárez, Amaia Bravo Arteaga
Los Centros de Día para la Infancia y Adolescencia (CDIA) son recursos clave dentro de la red de protección infantil, orientados a abordar situaciones de desprotección leve o moderada y a promover la preservación familiar mediante el fortalecimiento de competencias parentales en contextos de vulnerabilidad. Este estudio describe el perfil sociodemográfico y psicosocial de 192 niños, niñas y adolescentes (NNA), así como de sus familias, usuarios/as de los CDIA. Se analizan factores de riesgo, características familiares, trayectoria en los servicios sociales y tipologías de intervención recibida.
Los resultados muestran que los NNA atendidos viven en contextos marcados por estructuras familiares complejas, dificultades económicas y presencia de malestar emocional, tanto en los NNA como especialmente en las madres. Además, existe presencia significativa de familias migrantes y una trayectoria prolongada en los servicios sociales. Mediante un análisis de clúster, se identifican tres perfiles diferenciados de vulnerabilidad: uno centrado en factores estructurales como la monoparentalidad y la violencia de género; otro marcado por el impacto psicoemocional en NNA y progenitores; y un tercero con acumulación más leve de riesgo, pero condicionado por adversidades contextuales. Este análisis aporta evidencia científica sobre este tipo de programas para el diseño de políticas públicas más ajustadas y estrategias de intervención diferenciadas en el ámbito de la infancia en riesgo.
Day Centres for Children and Adolescents (CDIA) are key resources within the child protection system, aimed at addressing situations of mild or moderate vulnerability and promoting family preservation through the strengthening of parenting skills in contexts of social risk. This study describes the sociodemographic and psychosocial profile of 192 children and adolescents, as well as their families, who are users of CDIA. It analyses risk factors, family characteristics, trajectories within social services, and types of intervention received. The findings reveal that the children and adolescents served live in environments marked by complex family structures, economic hardship, and emotional distress, particularly among mothers. There is a significant presence of migrant families and prolonged involvement with social services. Through cluster analysis, three distinct vulnerability profiles are identified: one focused on structural factors such as single-parent households and gender-based violence; another characterised by psycho-emotional impact on both children and caregivers; and a third with a lower accumulation of risk, yet shaped by contextual adversity. This analysis provides empirical evidence to inform more tailored public policies and differentiated intervention strategies in the field of child welfare.