Brasil
En este artículo argumento que el Elogio de Helena de Gorgias es principalmente un discurso epidíctico con un claro elemento didáctico. Este elemento ha sido parcialmente ignorado por la crítica contemporánea, la cual se ha enfocado fuertemente en las dos digresiones finales del discurso, perdiendo de vista su estructura mayor. Por elemento didáctico me refiero a que, usando antilogía y haciendo del argumento más débil el más fuerte, Gorgias cambia la opinión de su público y lo conduce de una perspectiva a la otra. Yo muestro en la primera sección que Gorgias usa un patrón de argumentación oriundo del sentido común (los dioses y la violencia física) para preparar al lector para las digresiones sobre el logos y el amor. Aunque jamás lo diga claramente, él adopta la idea endoxástica de que nadie es responsable por una acción que él o ella haya cometido bajo coacción. En la segunda sección analizo el argumento sobre el logos y defiendo que su estructura de razonamiento depende de los dos argumentos previos, es decir, que Gorgias, a través de una nueva concepción de persuasión, transforma el logos en un tipo de violencia. Defiendo en la tercera sección que el argumento sobre el amor depende de la misma transformación. Por último, yo muestro que el Elogio es tanto un discurso coherente como didáctico que imparte una educación antilógica a su público.
I argue in this paper that Gorgias’ Helen is a coherent epideictic speech with a strong didactic element. This didactic element refers to the fact that, by using antilogic and making the weaker argument the stronger, Gorgias conducts the audience’s opinion from one perspective to another. The coherence of the speech comes from the fact that Gorgias employs a commonsensical pattern of argumentation in the first two arguments to prepare the reader for the digressions on logos and love. Even though he never states it explicitly, Gorgias holds the endoxic idea that no one is responsible for an action committed under coercion. I argue that the reasoning structure of the digressions depends on the two previous arguments, i.e., that Gorgias transforms logos and love into a sort of violence. To conclude, I show that Helen is both a coherent and a didactic speech that imparts an antilogical education to the audience.