Se analiza la citada sentencia del Tribunal Supremo que desestima el recurso de casación interpuesto contra una sentencia que anuló una sanción impuesta a una empresa de electricidad por la muerte de un águila imperial ibérica, argumentando que la línea eléctrica no estaba incluida en la resolución que la declaraba peligrosa según el Real Decreto 1432/2008. El tribunal reafirma que, dado que la empresa operó conforme a la normativa vigente en el momento de la muerte del ave y no incurrió en negligencia, no es responsable penalmente.