En un contexto marcado por la escasez de talento, el aumento del absentismo y fenómenos como la renuncia silenciosa, la forma en que las organizaciones gestionan la vivencia interna de sus empleados se ha convertido en un factor crítico de competitividad. La Human Experience emerge así como un enfoque clave para evolucionar desde modelos transaccionales hacia relaciones más humanas, sostenibles y orientadas a resultados. El II Informe de Experiencia de Empleado 2025 de la Asociación DEC ofrece una radiografía precisa del mercado laboral español y evidencia cómo la experiencia de las personas impacta directamente en el compromiso, la productividad y la satisfacción del cliente, confirmando que poner a las personas en el centro ya no es una opción, sino una necesidad estratégica.