Despedir a un expatriado no sigue el procedimiento estándar de despido ordinario. La empresa debe analizar cuidadosamente la legislación aplicable, tipo de relación contractual, componentes del salario regulador, acuerdos de repatriación anticipada y posibles vulneraciones de derechos del trabajador. Esta planificación jurídica anticipada es crucial para determinar el coste real de la indemnización y minimizar así riesgos legales.