El nuevo Real Decreto sobre registro de jornada establece nuevas obligaciones que buscan mejorar la objetividad, fiabilidad y accesibilidad de la información a través de la digitalización. En este contexto, las empresas tendrán que asegurarse de que sus sistemas de registro incluyen información precisa sobre horarios, pausas y modalidades de trabajo. Y es que la jurisprudencia ha subrayado la importancia de considerar descansos breves, pausas para comer y tiempo de formación como trabajo efectivo. La norma, además, requiere que los registros sean accesibles y estén libres de presiones para mantener su veracidad, con datos almacenados por al menos cuatro años. Estos registros deben ser accesibles para trabajadores, inspección de trabajo y representantes legales, respetando la anonimización de los datos personales. Además, las empresas están obligadas a establecer un protocolo interno para organizar y documentar el registro.