La discusión sobre inteligencia artificial debe centrarse en su integración estratégica en las empresas, no solo en la elección de herramientas. Con la entrada del EU AI Act y de nuevos estándares como ISO, las organizaciones deberán planificar y regular el uso de la IA con un rigor similar al financiero o de ciberseguridad, lo que implica un cambio cultural profundo. Un Plan Estratégico de IA que alinee tecnología y negocio es esencial, así como establecer políticas claras, gestión de riesgos y supervisión humana. Ignorar estas obligaciones legales afectará a la reputación y viabilidad empresarial.