Leioa, España
En un mundo hostil en el que regresan las políticas de poder y se cuestiona el multilateralismo y el orden internacional basado en normas, la UE tiene que asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa. De ser concebida como un proyecto de paz, debe mutar en un actor de seguridad y defensa. En este nuevo «desorden» internacional, la UE no se siente cómoda, no es su medio natural, contradice su razón de ser. La Unión necesita dotarse de una dimensión suficiente en seguridad y defensa imprescindible para defender sus intereses en este nuevo escenario. Incorpora nuevos instrumentos que le permitan convertirse en una potencia geopolítica capaz de navegar en las aguas turbulentas de la coyuntura internacional actual. Y debe hacerlo además de forma autónoma, sin el concurso de Estados Unidos que había sido el garante securitario en las últimas décadas, y ahora deviene en un socio imprevisible y hostil. La UE está avanzando en la construcción de una Europa de la Defensa que le permita hacer frente a los desafíos de la competencia geopolítica.
In a challenging global landscape where power dynamics are re-emerging and the principles of multilateralism and the rules-based international system are under scrutiny, the EU needs to assume more responsibility for its own security. Once conceived as a peace project, the EU needs to develop into a significant player in security and defense. The EU does not feel comfortable in this new international disorder; it is not its natural environment, and it contradicts its purpose. The European Union should bolster its security and defense capabilities to effectively defend its interests in this new scenario. It must incorporate new instruments that will enable it to become a geopolitical power capable of navigating the turbulent waters of the current international situation. And it must do so autonomously, without the support of the United States, which had been its security guarantor in recent decades but has now become an unpredictable and hostile partner. The EU is making progress in building a Europe of Defense that will enable it to face the challenges of geopolitical competition.