Euskadi ha sido pionera en legislar y planificar su territorio, también lo ha sido en incorporar la variable del cambio climático en su planificación, basándose en la evidencia científica de que el cambio climático es real. Por ello, es necesario anticiparse y llevar a cabo actuaciones que mitiguen sus efectos. Se trata de garantizar un uso sostenible del territorio, no comprometiendo los recursos disponibles para las generaciones futuras. En Euskadi se atiende a ello con estrategias que cuidan el patrimonio natural para su conservación, atendiendo tanto la biodiversidad como la geodiversidad.