El cambio climático está teniendo impactos cada vez más recurrentes, que tiene consecuencias devastadoras. Por ello, es necesario avanzar hacia un pacto de Estado frente a la emergencia climática, que proporcione estabilidad, visión de largo plazo y un marco de cooperación duradero entre el Estado, las Comunidades Autónomas y las entidades locales, que facilite la movilización de recursos, la armonización de criterios técnicos y la integración de la adaptación en todas las políticas sectoriales.