El incremento de las temperaturas tiene una clara relación con los fenómenos climáticos extremos y su incidencia socioeconómica negativa. El avance del populismo negacionista en todo el mundo, con Donald Trump a la cabeza en defensa del poderoso sector de los combustibles fósiles, añadido al avance ultraderechista y al retroceso en las políticas globales medioambientales -también en la Unión Europea-, están suponiendo una reducción en la aplicación de mecanismos de lucha contra el cambio climático. En lo que respecta a España, los estudios científicos han identificado y caracterizado 141 riesgos climáticos relevantes, con incremento de olas de calor y fenómenos meteorológicos extremos. Para poder hacer frente a esta deriva, es imprescindible mejorar la coordinación, promoviendo la cooperación y concertación entre las tres principales Administraciones.