E2009, el conferenciante Simon Sinek destacó la importancia de comenzar con el «por qué» en el liderazgo, en lugar de enfocarse solo en obtener resultados financieros. Esto transformó la gestión empresarial, resaltando la relevancia de comunicar el propósito. Las empresas han evolucionado hacia sistemas de compensación que no solo pagan por resultados, sino también por las competencias y habilidades usadas para conseguirlos. Esto no solo promueve una cultura ética y coherente, sino que también atrae y retiene a los millennials y zoomers, los últimos en llegar al mercado laboral. Un enfoque equilibrado entre el «por qué,» el «cómo,» y el «qué» en las retribuciones mejora la justicia interna y la sostenibilidad del rendimiento.