La legitimación procesal en materia de Seguridad Social ha sido ampliada para incluir al empresario, incluso cuando no ha sido condenado ni directamente afectado en un proceso. Esto incluye la posibilidad de recurrir resoluciones relacionadas con prestaciones por accidente de trabajo o enfermedad profesional, argumentando un interés legítimo derivado de responsabilidades potenciales o efectos vinculantes sobre su actividad. El empresario, en estos casos, puede actuar no solo como coadyuvante, sino como parte principal para proteger su legítimo derecho de defensa y evitar posibles conflictos futuros derivados de sentencias contradictorias.