Resumen Este artículo de revisión analiza críticamente las reformas legales que regularon las relaciones de parejas del mismo sexo a través de instituciones diferentes al matrimonio entre 1989 y 2001. Comienzo con la unión registrada danesa como primera forma de regulación de las parejas del mismo sexo y termino antes de la legalización del matrimonio homosexual en Holanda en 2001 que cambió los discursos hacia la búsqueda del matrimonio igualitario. Identifiqué en los materiales legales y fuentes secundarias el choque entre tres discursos distintos. En primer lugar, la asimilación entre parejas heterosexuales y parejas del mismo sexo que categorizó a gais y lesbianas como sujetos "heterosexuales" para lograr el reconocimiento legal. En segundo lugar, voces contrarias dentro del activismo de gais y lesbianas que reclamaba diferentes formas de regulación capaces de rechazar las estructuras patriarcales de dependencia económica tradicionalmente arraigadas en el derecho matrimonial. Tercero, agendas tradicionales de grupos conservadores luchando contra cualquier forma de reconocimiento de parejas homosexuales. Concluyo que los discursos de igualdad, que desde mi perspectiva promueven parejas heteronormadas, ganaron terreno, ya que eran más estratégicos para lograr el reconocimiento del derecho de familia.
Abstract This article critically analyzes the legal reforms that regulated same-sex couple relationships through institutions other than marriage between 1989 and 2001. I begin with the Danish registered partnership as the first formal regulation for same-sex couples and end before the Netherlands' same-sex marriage legalization in 2001, which shifted the discourse towards pursuing marriage equality. From the analysis of legal sources and secondary materials, I identify the clash between three distinct discourses. First, an assimilation between opposite-sex (heterosexual) couples and same-sex couples that categorized gays and lesbians as "heterosexual-like" subjects in order to achieve legal recognition. Second, opposing voices within the gay and lesbian activist community demanding different forms of regulation capable of rejecting the patriarchal structures of economic dependence traditionally embedded in marriage law. Third, traditional agendas from conservative groups fighting against any form of legal recognition of same-sex (homosexual) couples. I conclude that the assimilationist discourse, which I argue promoted heteronormative couples, gained ground because it was more strategic for achieving recognition under family law.