Paolo Piluso
El ensayo aplica la categoría dogmática de “poder privado” a las plataformas digitales, reflexionando sobre el estatuto de las situaciones jurídicas subjetivas a la luz de la creciente “procedimentalización” y “administrativización” del constitucionalismo digital. La “procedimentalización” del ejercicio del poder privado, de hecho, parece representar una señal interesante de una tendencia hacia la “administrativización” del sector privado, de modo que puede ser útil recuperar en la reflexión jurídica —tanto por exigencias de coherencia dogmática como por razones de garantía— la noción del “interés legítimo de derecho privado” (como interés en la obtención o mantenimiento de un bien de la vida que depende del ejercicio de un poder, en este caso un poder privado): una conceptualización sobre la cual la doctrina civil italiana ha ofrecido importantes reflexiones, que también atrae la atención de los constitucionalistas, porque, a la luz de la letra del art. 24 de la Constitución italiana, no parece necesario limitar el ámbito de acción del “interés legítimo” a la esfera de las relaciones entre los ciudadanos particulares y las administraciones públicas. Esta propuesta teórica, como se mostrará, parece corresponder a ciertas tendencias del derecho positivo (y, en particular, del derecho de la UE), especialmente en lo que se refiere al “derecho al olvido” y a las garantías procedimentales de la libertad de expresión previstas por el Digital Services Act.
The essay applies the dogmatic category of “private power” to digital platforms, reflecting upon the status of subjective legal situations in light of the growing “proceduralization” and “administrativization” of digital constitutionalism. The proceduralization of the exercise of private power, indeed, appears to constitute a noteworthy indication of a broader tendency towards the administrativization of the private sector. In this respect, it may prove fruitful to reintroduce into juridical reflection—both for reasons of dogmatic coherence and for the sake of legal safeguards—the notion of the “legitimate interest in private law” (conceived as an interest in the acquisition or preservation of a life good, contingent upon the exercise of power, in this case private power). This conceptualization, upon which Italian civil law scholarship has offered significant insights, also commands the attention of constitutionalists, for, in light of the wording of Article 24 of the Italian Constitution, there seems to be no compelling reason to confine the scope of the “legitimate interest” exclusively to the domain of relations between private citizens and public administrations. As shall be demonstrated, this theoretical proposal appears to resonate with certain tendencies in positive law (and, in particular, in European Union law), especially with regard to the “right to be forgotten” and the procedural guarantees of freedom of expression enshrined in the Digital Services Act.