México
La investigación tiene como propósito analizar el comportamiento del grado de financiarización de la economía mexicana durante el periodo 2000-2023, con especial énfasis en la etapa posterior a la pandemia de COVID-19, cuando se intensificaron las dinámicas de acumulación financiera y se amplió la brecha entre la esfera productiva y la financiera. El estudio parte del supuesto de que la financiarización no solo transforma la estructura del capital y las fuentes de rentabilidad, sino que también redefine los mecanismos de asignación del ahorro, afectando la inversión productiva y el crecimiento económico. A partir del análisis de datos macroeconómicos e indicadores financieros, la evidencia empírica sugiere una relación inversa entre ambas esferas: a medida que aumenta el grado de financiarización, disminuye el monto de recursos orientados a la producción, mientras se fortalecen los ingresos provenientes de actividades especulativas o de intermediación financiera. Esta tendencia se acentuó tras la crisis sanitaria, periodo en el cual las instituciones financieras consolidaron su rentabilidad mediante la expansión del crédito al consumo y la captación de rentas por servicios, en contraste con la lenta recuperación del aparato productivo. En su parte final, el estudio incorpora una reflexión comparativa basada en la literatura internacional, especialmente la desarrollada en China, donde se discute la necesidad de establecer mecanismos de regulación más estrictos al sistema financiero, orientados a redirigir los flujos de capital hacia actividades productivas, sostenibles y coherentes con los objetivos de desarrollo económico de largo plazo.
This research aims to analyze the behavior of the degree of financialization in the Mexican economy during the period 2000–2023, with particular emphasis on the post-COVID-19 stage, when financial accumulation dynamics intensified and the gap between the productive and financial spheres widened. The study assumes that financialization not only transforms the structure of capital and the sources of profitability but also redefines the mechanisms of savings allocation, thereby affecting productive investment and long-term economic growth. Based on the analysis of macroeconomic data and financial indicators, the empirical evidence suggests an inverse relationship between both spheres: as the degree of financialization increases, the volume of resources allocated to production decreases, while income derived from speculative or intermediation activities strengthens. This tendency became more pronounced after the health crisis, when financial institutions consolidated their profitability through the expansion of consumer credit and the extraction of rents from financial services, in contrast to the slow recovery of the productive sector. In its final section, the study incorporates a comparative reflection based on recent international literature, particularly that developed in China, where scholars and policymakers discuss the need for stricter regulation of the financial system aimed at redirecting capital flows toward productive, sustainable activities consistent with long-term development goals.