Sonia Alarcón Casermeiro, José Francisco Escudero Moratalla, Daniel Corchete Figueres
La «carga de trabajo» es el conjunto de actividades y requerimientos físicos, técnicos, psicológicos, relacionales y organizacionales a los que se somete un empleado durante el tiempo que se prolonga su jornada laboral. Y aunque en los inicios de las relaciones laborales solo se hacía referencia al esfuerzo físico, en la actualidad, debido a la complejidad de las tareas, al amplio abanico de herramientas tecnológicas y equipacionales, y a su constante modificación y adaptación, también se tiene en cuenta el esfuerzo mental, que incide directamente en el rendimiento del sujeto. Y dada esa diversidad, resulta una tarea muy complicada, en cualquier ámbito ocupacional, cuantificar y determinar el contenido de la denominada «carga de trabajo», debido al abanico de parámetros que hay que analizar y valorar. Y mucho más, hacer un catálogo de puestos y baremar el grado de dificultad a efectos de repartir beneficios, recompensas, retribuciones o productividad. su determinación es fundamental para el desarrollo de una organización sana. Por eso, se cuestiona si sería necesaria una revisión de los niveles actuales de carga trabajo y que, dada la complejidad actual, se deberían de valorar los parámetros desde el punto de vista de equipo, no de forma individual. Además de poner el centro de la carga en el acuerdo, en la conciliación, no en la sentencia.