El True crime en sentido amplio abarca textos que convierten crímenes reales, procesos penales o condenas en historias que un espectro muy amplio de público consume ávidamente. La explosión de libros sobre crímenes reales y la sobreexposición de documentales, películas y podcasts, gracias a la proliferación de plataformas “streaming” (algunas de ellas con canales especializados en el tema) junto a las omnipresentes redes sociales, han inundado el ámbito mediático y han convertido el True crime en una auténtica alternativa a la novela negra.
A la hora de adentrarnos en este género analizamos en el presente artículo tres novelas adscritas al True crime que se caracterizan por ir más allá de la simple exposición narrativa del crimen para adentrarse en cuestiones más problemáticas, como el crimenpopulismo o populismo punitivo, y la nefasta intervención de los medios de comunicación a la hora de tratar estos crímenes; perversiones que afectan a la percepción de la Justicia, que deja de ser un instrumento de preservación del orden social para convertirse en una suerte de espectáculo para un público más interesado en la exhibición del crimen que en los mecanismos con los que cuenta la sociedad para combatirlo.
True crime, in a broad sense, encompasses texts that turn real crimes, criminal proceedings, or convictions into stories avidly consumed by a wide range of audiences. The explosion of books on real crimes and the overexposure of documentaries, films, and podcasts—fuelled by the proliferation of streaming platforms (some with channels dedicated to the genre) and the omnipresent social media—have flooded the media landscape and turned True crime into a true alternative to crime fiction.
In examining this genre, this article analyzes three novels classified under True crime that go beyond the simple narrative presentation of the crime. They delve into more problematic issues such as crime populism or punitive populism, and the harmful role of the media in how these crimes are portrayed. These distortions affect the public’s perception of justice, which ceases to be an instrument for maintaining social order and instead becomes a kind of spectacle for an audience more interested in the display of crime than in the mechanisms society has to combat it.