Santiago, Chile
El principal objetivo de este artículo es indagar en los alcances y eventuales falencias de la discusión académica acerca de la certeza en relación con el contrato de trabajo. El método empleado comprende la revisión de la discusión académica sobre certeza, reglas y estándares en derecho comparado. La certeza constituye uno de los principales retos normativos del derecho. Si el derecho reconoce la autonomía y la agencia moral de los ciudadanos, las leyes deben estar redactadas en un lenguaje claro para que las personas puedan ajustar su conducta a la norma. Esta exigencia de certeza es uno de los triunfos de la modernidad y de la Ilustración. Sin embargo, la exigencia de certeza debe abordar cuestiones más complicadas, como la elección entre reglas o estándares, o las asimetrías de poder entre las partes, como ocurre en el contrato de trabajo. El resultado principal de este trabajo alude a las falencias de la discusión académica sobre la certeza cuando se trata de relaciones de poder entre privados, y a la encrucijada de la certeza en el contrato de trabajo, donde más que responder a la pregunta de cuánta certeza es necesaria, la cuestión será: ¿certeza para quién?
The main objective of this article is to investigate the scope and possible shortcomings of the academic discussion on certainty about employment contracts. The method used involves reviewing the scholarly debate on certainty, rules and standards in comparative law. Certainty is one of the main regulatory challenges of law. If the law recognizes the autonomy and moral agency of citizens, laws must be written in clear language so that people can adjust their behavior to the norm. This requirement for certainty is one of the triumphs of modernity and the Enlightenment. However, the requirement for certainty must address more complicated issues, such as the choice between rules or standards or power asymmetries between the parties, as in the employment contract. The main result of this work highlights the shortcomings of the academic discussion on certainty in power relations between private parties, particularly at the crossroads of certainty in employment contracts. Rather than determining the necessary level of certainty, the question becomes: certainty for whom?