Santiago, Chile
Este trabajo explora cómo la tensión entre la dependencia epistémica al conocimiento experto y el deber normativo de decidir de los jueces puede desafiar la autonomía judicial. Tradicionalmente, el debate se ha estructurado como un dilema entre educar científicamente al juez para comprender el contenido experto o adoptar una actitud de deferencia acrítica hacia sus afirmaciones. Este dilema, sin embargo, podría resolverse prestando mayor atención a una versión del modelo de deferencia epistémica que, sobre la base de la confianza epistémicamente responsable, basada en razones, permite al juez ampliar el conocimiento y decidir por sí mismo, sin caer en una credulidad ciega ni perder agencia cognitiva. Para ello, se distinguen dos niveles conceptuales que suelen confundirse: la autonomía epistémica, referida a la autosuficiencia cognitiva del juez, y la autonomía deliberativa, vinculada a su deber institucional de decidir por sí mismo. Desde la aceptación de un compromiso epistémico social, se argumenta que: i) la tensión en la «autonomía epistémica» se vuelve un problema aparente; ii) lo que preocupa a los teóricos es garantizar la «autonomía deliberativa» de los jueces; y iii) el modelo que mejor promueve ambas condiciones —delegar parcialmente autonomía epistémica y conservar autonomía deliberativa— es el de deferencia epistémica.
This paper explores the tension between judicial autonomy and epistemic dependence on expert knowledge in the use of expert evidence. Traditionally, the debate has been structured as a dilemma between scientifically educating the judge to understand expert content or adopting an attitude of uncritical deference toward their assertions. This dilemma, however, could be resolved by paying greater attention to a version of the epistemic deference model that, based on reasons-based, epistemically responsible trust, allows the judge to expand knowledge without falling into blind credulity or losing cognitive agency. To this end, two often confused conceptual levels are distinguished: epistemic autonomy, referring to the judge’s cognitive self-sufficiency, and deliberative autonomy, linked to their institutional duty to decide for themselves. From the acceptance of a social epistemic commitment, it is argued that: i) the tension in «epistemic autonomy» becomes an apparent problem; ii) what theorists are concerned with is ensuring the judges’ «deliberative autonomy»; and iii) the model that best promotes both conditions —partially delegating epistemic autonomy while preserving deliberative autonomy— is that of epistemic deference.