La ONCE identifica que la falta de autonomía personal y las dificultades para relacionarse visualmente sitúan a las personas jóvenes con discapacidad visual grave en un mayor riesgo de soledad no deseada. Aunque la organización siempre ha trabajado la autonomía y la socialización, los datos recientes del Observatorio SoledadES muestran que el 25,5% de jóvenes entre 16 y 29 años se sienten solos, con mayor incidencia en mujeres y en colectivos vulnerables. Para afrontarlo, la ONCE impulsa acciones centradas en educación inclusiva, prevención desde la infancia, salud mental, ocio accesible y deporte como herramienta de autonomía e inclusión.
En 2025 se consolida el programa “A tu lado siempre”, que combina atención individual, actividades grupales y coordinación comunitaria, gestionado por Comisiones de Soledad multidisciplinares. El artículo concluye que combatir la soledad juvenil requiere actuar en tres ejes: accesibilidad, autonomía y socialización, impulsando además nuevas formas de convivencia como el foro “Vivir con C”.
La falta de autonomía personal, así como las limitaciones para conectar visualmente con las personas que nos rodean, son causas objetivas que dificultan la socialización de las personas ciegas y con deficiencia visual grave. Estas circunstancias, comunes a toda la población afiliada a la ONCE, afectan de una manera significativa a las personas jóvenes de nuestra organización ya que se encuentran en una etapa vital en la que la relación con sus iguales, (otras personas jóvenes), resulta fundamental para su desarrollo pleno. La importancia de las relaciones de amistad reside en la cantidad, así como en la calidad y presencialidad de las mismas.