Desde su base en las montañas de Utah, los fundadores de Highlanders han levantado un modelo que elimina por completo la brecha entre el pensamiento y la acción. Tras irrumpir en la escena global con una propuesta para Nike que nadie les pidió, Michael Mendieta y Ed McCulloch demostraron que la estrategia solo tiene valor si llega a hacerse realidad. En las siguientes páginas, desgranamos con ellos su meteórico ascenso tras conquistar a Nike, su defensa de la 'verdad humana' frente al artificio y por qué el futuro del sector no reside en presentaciones eternas sino en la eficiencia creativa.