El ecologismo español no nació con la Constitución de 1978, aunque la llegada de la democracia lo transformó profundamente. Mucho antes, en un contexto marcado por la dictadura, el desarrollismo autoritario y la ausencia de participación pública, ya existían personas, colectivos y organizaciones que entendían que la relación entre sociedad y naturaleza estaba profundamente desequilibrada. Iniciativas conservacionistas y científicas comenzaron a abrir grietas en el discurso oficial del progreso ilimitado. La Sociedad Española de Ornitología, hoy SEO/BirdLife, fundada en 1954, fue una de las primeras expresiones de esa mirada distinta. Desde el rigor científico y la divulgación, empezó a construir una conciencia social sobre el valor de la biodiversidad y su importancia para el bienestar colectivo.