Pamplona, España
Erandio aprendió a llamar «el gas» a aquello que quemaba los pulmones, enfermaba a sus hijos y convertía el aire en una amenaza cotidiana. A finales de los años sesenta, la contaminación industrial y la represión franquista se cruzaron en este municipio vizcaíno para dar lugar a una de las primeras movilizaciones populares contra el desarrollismo sin límites, una protesta que terminó con dos civiles muertos, varios heridos de bala y un silencio institucional que aún pesa sobre la memoria colectiva.