Lo primero que debemos reconocer si queremos hablar de contaminación bajo el franquismo es si el concepto existía. Durante los últimos doscientos años de industrialización, la palabra polución fue empleada anteriormente en los casos de contaminación de las aguas, por ejemplo. Así, desde el siglo XIX, existieron intentos, manifestados a través de quejas oficiales y proyectos de ley consecuentes1. También existieron conflictos donde se puso en causa la contaminación por humos”, que era y fue hasta el franquismo, la palabra empleada para la contaminación atmosférica2.
En ambos casos, en la polución de las aguas, en plural empleado, y en la contaminación por «humos», podemos afirmar que cuando llegamos al primer franquismo estas dos palabras existían en el vocabulario común de los afectados y de los expertos.