Zaragoza, España
El término «parques de papel» se emplea para hacer referencia a aquellas áreas protegidas establecidas o creadas legalmente, es decir, que existen sobre el papel, pero que carecen de una gestión apropiada para conseguir sus objetivos de conservación o protección. Esto describe bien la situación de las áreas protegidas durante el franquismo, caracterizado por una visión utilitaria y productivista de la naturaleza (Ramos Gorostiza, 2006).
Este artículo se centra en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (PNAESM), ubicado en el Pirineo de Lleida, creado el 21 de octubre de 1955 con una superficie de 9.581 hectáreas.
El elemento más distintivo es su paisaje, con las formaciones geológicas y el agua como principales protagonistas. El paisaje actual fue modelado durante la última era glacial: valles en forma de U, circos con paredes casi verticales en las cabeceras de los valles, y morrenas y bloques de roca aislados en los valles; montañas que rondan o sobrepasan los 3.000 m. de altitud, con cimas agudas y líneas de cresta muy estrechas. Hay más de 272 lagos (estanys en catalán y estanhs en aranés), y más de 150 de ellos son permanentes. En el fondo de algunos valles colmatados de sedimentos los ríos dibujan meandros, llamados aigüestortes (aguas torcidas). Los antiguos glaciares laterales se han transformado en valles colgados, cuyos ríos forman cascadas en su descenso hacia el río principal. Sobre este substrato se encuentran hábitats muy variados formados por más de 1.450 especies vegetales y una gran diversidad faunística.