En un tiempo en el que el pasado vuelve a ser un campo de batalla político y los viejos mitos regresan con nuevos formatos, Julián Casanova insiste en una idea incómoda: la historia no está para tranquilizar conciencias, sino para incomodarlas. Es uno de los historiadores españoles más reconocidos en el estudio de la Guerra Civil, el franquismo y las violencias políticas del siglo XX. Profesor universitario y autor de una extensa obra traducida a varios idiomas, Casanova ha dedicado buena parte de su trayectoria a desmontar los relatos complacientes sobre la dictadura y a analizar cómo se construyen —y se disputan— las memorias colectivas.