Colombia
Los sistemas sociales, políticos, económicos y culturales han situado a los hombres en posiciones de mayor poder y autoridad, mientras que las mujeres han sido subordinadas. Esta desigualdad genera las condiciones que permiten y perpetúan la violencia de género. Los roles tradicionales que se asignan a las mujeres con características de sumisión, cuidado y dependencia, mientras que a los hombres se les asocia con el control, la fuerza y la dominación. Estos estereotipos legitiman y naturalizan comportamientos violentos y de control sobre las mujeres. La violencia de género no es un problema privado, sino estructural, y requiere un compromiso social profundo. La violencia de género no desaparecerá si no se transforma la estructura social que la sustenta. Superarla implica cuestionar privilegios, educar en la igualdad y promover una justicia efectiva. Solo así podremos construir una sociedad más justa, equitativa y libre de violencia.
Social, political, economic, and cultural systems have placed men in positions of greater power and authority, while women have been subordinated. This inequality creates the conditions that allow and perpetuate gender-based violence. Traditional roles assigned to women are characterized by submission, caregiving, and dependence, while men are associated with control, strength, and domination. These stereotypes legitimize and normalize violent and controlling behaviors toward women. Gender-based violence is not a private problem, but a structural one, and it requires a profound social commitment. Gender-based violence will not disappear unless the social structure that sustains it is transformed. Overcoming it involves questioning privileges, educating for equality, and promoting effective justice. Only in this way can we build a more just, equitable, and violence-free society.