Cuba
India posee fortalezas significativas en el marco del capitalismo del conocimiento global, como su masiva población joven, su liderazgo en los sectores de las tecnologías de la informática y las telecomunicaciones y los servicios externalizados, y un ecosistema emergente de startups impulsado por políticas gubernamentales. Sin embargo, también enfrenta debilidades estructurales críticas: baja inversión en I+D, desigualdad socioeconómica extrema, y un sistema educativo que no garantiza acceso equitativo a la formación de capacidades avanzadas. En el marco teórico del análisis de los sistemas-mundo de Wallerstein y Chase-Dunn, India oscila entre un rol semi-periférico y la aspiración de integrarse al centro del sistema-mundo. Su evolución capitalista reciente (desde las reformas neoliberales de 1991) prioriza las manufacturas con bajo contenido en conocimiento y los servicios terciarios, pero depende de insumos tecnológicos extranjeros y reproduce jerarquías globales de explotación. La transición hacia un modelo central de capitalismo del conocimiento exigirá reformas institucionales profundas y una integración estratégica, no subordinada, en la economía mundial.
India possesses significant strengths within the global knowledge capitalism, such as its massive young population, its leadership in the information technology and telecommunications sectors and outsources services, and an emerging startup ecosystem driven by government policies. However, it also faces critical structural weaknesses: low investment in R&D, extreme socioeconomic inequality, and an education system that does not guarantee equitable access to training in advanced skills. Within the theoretical framework of Wallerstein and Chase-Dunn’s world-systems analysis, India oscillates between a semi-peripheral role and the aspiration to integrate into the center of the world-system. Its recent capitalist evolution (since the neoliberal reforms of 1991) prioritizes low-knowledge manufacturing and tertiary services, but it depends on foreign technological inputs and reproduces global hierarchies of exploitation. The transition to a central model of knowledge capitalism will require profound institutional reforms and a strategic, rather than subordinate, integration into the global economy.