Bodenseekreis, Alemania
Este artículo examina el surgimiento del capitalismo del conocimiento, un sistema económico en el que los activos intangibles —como el conocimiento, las ideas y la información— constituyen el principal medio de producción y la fuente de valor corporativo. Argumenta que la protección legal del conocimiento mediante los derechos de propiedad intelectual (DPI), en particular las patentes, ha impulsado este cambio. Si bien estos derechos incentivan la innovación, también generan poder monopolístico, refuerzan las desigualdades globales y reconfiguran la competencia al favorecer a las corporaciones que poseen numerosos DPI, especialmente en el sector tecnológico. El análisis revela que las patentes sirven como instrumentos de control económico, configurando los mercados, las relaciones laborales y el comercio global, además de simplemente brindar protección legal. El Acuerdo sobre los ADPIC es un ejemplo de la globalización de este régimen, que ha institucionalizado las disparidades entre las economías avanzadas y en desarrollo. Además, el crecimiento de la inteligencia artificial y las infraestructuras en la nube exacerba estas tendencias monopolísticas. En última instancia, el capitalismo del conocimiento perpetúa la lógica capitalista tradicional de acumulación, exacerbando la desigualdad y planteando preguntas urgentes sobre la gobernanza del conocimiento y la distribución equitativa de sus beneficios.
This paper examines the emergence of knowledge capitalism, an economic system in which intangible assets — such as knowledge, ideas and information — constitute the primary means of production and source of corporate value. It argues that the legal protection of knowledge through intellectual property rights (IPRs), particularly patents, has driven this change. While such rights incentivize innovation, they also generate monopolistic power, reinforce global inequalities and reshape competition by favoring corporations that hold many IPRs, particularly in the technology sector. The analysis reveals that patents serve as instruments of economic control, shaping markets, labor relations, and global trade, as well as merely providing legal protection. The TRIPS Agreement is an example of the globalization of this regime, which has institutionalized disparities between advanced and developing economies. Furthermore, the growth of artificial intelligence and cloud infrastructures exacerbates these monopolistic tendencies. Ultimately, knowledge capitalism perpetuates the traditional capitalist logic of accumulation, exacerbating inequality and raising urgent questions about the governance of knowledge and the equitable distribution of its benefits.