España conoció la esclavitud en su propio suelo desde la llegada de los romanoshasta el siglo xix, cuando fue derogada, gracias a ilustres abolicionistas, como elgaditano Emilio Castelar. Pero no solo llegaron esclavos y esclavas procedentesde otros continentes y de Europa, sino que numerosos españoles también fueroncautivados en el mar o en las costas mediterráneas y vendidos como esclavos enel Magreb. Fuimos víctimas y verdugos, nuestra historia y nuestra cultura estánmarcadas por la esclavitud, el mestizaje y el abolicionismo. Y, sin embargo, lahistoriografía ha pasado de puntillas sobre nuestro pasado esclavista, silenciandosu magnitud y ocultando su legado.