El presente artículo analiza el impacto del cultivo de cacao en el desarrollo económico y social del municipio de Algeciras, Huila, en el contexto del posconflicto colombiano. Tras la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y el grupo insurgente de las FARC-EP en el año 2016, el cultivo de cacao emerge como una alternativa de producción agrícola y agroindustrial sostenible, promovido desde la institucionalidad en el territorio, para que las familias de agricultores y comunidades afectadas por la violencia se interesen en su explotación. A través de un enfoque cualitativo, se investigaron las experiencias de 20 cacaoteros, explorando la sostenibilidad económica, la resiliencia comunitaria y los desafíos estructurales. Los resultados destacan la viabilidad económica del cacao, evidenciada por una productividad mayor a los 750 kilogramos de granos secos por hectárea, superior al promedio regional y nacional, su diferenciación en atributos sensoriales en aroma y sabor, reconocido por organismos de cooperación internacional como USAID/USDA y la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ). Así mismo, en el análisis económico se encuentra una TIR del 35.49% y un VAN positivo, además de su papel en la cohesión social y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles. No obstante, persisten retos como el acceso a financiamiento y tecnificación del cultivo para afrontar la vulnerabilidad al cambio climático y los cambios del mercado.