Entre las elecciones municipales de marzo, una nueva posible disolución de la Asamblea Nacional y el próximo escrutinio presidencial, las empresas de demoscopia no van a dar abasto en Francia. Pero la actual confusión política no juega a favor de sus pronósticos: ¿qué valor tiene una respuesta cuando no se conocen ni los candidatos ni las alianzas, y cuando la fecha de la elección es incierta?