Venezia, Italia
Este artículo examina el ascenso y el declive del populismo de izquierda en Europa, situándolo en el contexto más amplio del “momento populista” de la década de 2010. Si bien inicialmente se lo consideró una estrategia prometedora para revitalizar a la izquierda radical en respuesta a las crisis económicas y la deslegitimación de los partidos tradicionales de centroizquierda, el populismo de izquierda en gran medida no ha logrado un realineamiento político duradero. El análisis se centra en las condiciones de posibilidad del populismo, distinguiendo entre factores externos (como las crisis, las demandas sociales y los acuerdos institucionales) y factores internos, como la organización ligera y centrada en el líder y el elitismo cultural. Estas limitaciones, junto con el panorama político en evolución, han reducido significativamente el espacio para los proyectos populistas de izquierda en Europa. El artículo sostiene que, si bien el populismo de izquierda puede haber influido en el discurso político en ciertos contextos, su impacto general ha sido limitado, lo que plantea preguntas críticas sobre su viabilidad como estrategia política a largo plazo. En este sentido, se sugiere que la hegemonía, más que el populismo, debería funcionar como la estrella polar de la estrategia política de la izquierda.
This paper examines the rise and decline of left populism in Europe, situating it within the broader context of the “populist moment” of the 2010s. While initially seen as a promising strategy to reinvigorate the radical left in response to economic crises and the delegitimisation of traditional centre-left parties, left populism has largely failed to achieve lasting political realignment. The analysis focuses on the conditions of possibility for populism, distinguishing between situational factors – such as crises, social demands, and institutional and social arrangements – and agent-related factors, including light and leader-centric organisation and cultural elitism. These constraints, along with the evolving political landscape, have significantly narrowed the space for left populist projects in Europe. The paper argues that while left populism may have influenced political discourse in certain contexts, its overall impact has been limited, raising critical questions about its viability as a long-term political strategy. In this sense, it suggests that hegemony, rather than populism, should serve the North Star of left political strategy.