Viterbo, Italia
Tras la Gran Recesión, partidos nuevos (o, en ese momento, marginales) lograron avances en el sur de Europa, una región particularmente afectada por la crisis de la deuda soberana y las medidas de austeridad. La ambición común de dichos partidos desafiantes era representar a sectores excluidos de la población, o incluso al “99%” o al “pueblo”, y en la mayoría de los casos, esto iba acompañado de un discurso de regeneración democrática, también a través de prácticas organizativas innovadoras.Diez años después, ¿qué queda de esos partidos en los cinco principales países de la región (Portugal, España, Italia, Grecia, así como Francia, donde también irrumpió un partido populista de izquierda)? ¿Cuáles fueron sus impactos sistémicos? ¿es posible explicar sistemáticamente las razones de los resultados extremadamente divergentes? El artículo, después de una comparación controlada, propone un marco para analizar las diversas trayectorias de los principales movimientos políticos de nuestro interés: la izquierda radical portuguesa, Podemos, La France Insoumise, el Movimiento 5 Estrellas y Syriza. El artículo argumenta que al menos tres factores son centrales para comprender su diferente evolución. Primero: el éxito electoral y la participación en el gobierno. Las evidencias muestran que, sin excepción, esta última ha sido perjudicial para la suerte electoral de los partidos. Segundo: su ideología y organización. Estos pueden considerarse factores que pueden facilitar o dificultar la adaptación del partido a diferentes contextos políticos y, de manera más notable, el regreso de la centralidad del eje izquierda-derecha. En tercer lugar, las reacciones estratégicas de los actores políticos tradicionales, particularmente los partidos tradicionales de centroizquierda.
Es posible delinear tres escenarios: un escenario de continuidad sustancial (Portugal) o de “retorno al pasado” (es decir, a la fase “pre-populista”: España); un escenario de “normalización”, con una deriva centrípeta y pérdida de capacidad para presidir el espacio de la contestación (Grecia); un escenario de consolidación como un actor “populista de izquierda”, en oposición (Francia) o alternativo (Italia) a los partidos tradicionales de centro o centroizquierda.
In the aftermath of the Great Recession, new (or, at that time, fringe) parties made inroads into Southern Europe, a region particularly affected by the sovereign debt crisis and austerity measures. The shared ambition of such challenger parties was to represent excluded sections of the population, or even the “99%”, or the “people”, and was in most cases accompanied by a discourse of democratic regeneration, also through innovative organizational practices.
Ten years later, what remains of those parties in the five main countries of the area (Portugal, Spain, Italy, Greece, as well as France, where there was also the irruption of a left-wing populist party)? What were their systemic impacts? Is it possible to systematically explain the reasons for extremely divergent outcomes? The paper, after a controlled comparison, proposes a framework for analyzing the varying trajectories of the main political movements of our interest: the Portuguese radical left, Podemos, La France Insoumise, the 5 Star Movement and Syriza. The paper argues that at least three factors are central to understanding their different evolution. First: electoral success and participation in government. Evidence shows that, without exception, the latter has been detrimental to the parties” electoral fortunes. Second: their ideology and organization. These can be considered as factors that can facilitate or hinder the adaptation of the party to different political contexts, and, more remarkably, the return of the centrality of the left-right axis. Thirdly, the strategic reactions of mainstream political actors, particularly the traditional centre-left parties.
It is possible to outline three scenarios: a scenario of substantial continuity (Portugal) or “return to the past” (i.e. to the “pre-populist” phase: Spain); a “mainstreaming” scenario, with a centripetal drift and loss of capacity to preside over the contestation space (Greece); a scenario of consolidation as a “populist leftist” actor, in opposition (France) or alternative (Italy) to the mainstream centre or centre-left parties.