Durante el siglo XIX, el catolicismo político español se articuló como una reacción sistemática frente al liberalismo. Entre sus figuras más influyentes destacó Juan Donoso Cortés, teórico clave del conservadurismo católico contrarrevolucionario, cuya defensa del orden y de la ortodoxia inspiró tanto al neocatolicismo como al posterior integrismo. Este último, encabezado por Ramón Nocedal, llevó hasta el extremo la condena del liberalismo, aunque su radicalismo redujo su base social y generó tensiones en el ámbito vasco-navarro. Precisamente en ese contexto emergió el nacionalismo de Sabino Arana-Goiri, que no supuso una ruptura con el integrismo español, sino su radicalización y culminación en clave vasca. La verdadera novedad consistió en formular abiertamente la aspiración independentista, paradójicamente enunciada contra España, pese a estar construida sobre las mismas categorías y el mismo armazón doctrinal del integrismo español.
During the nineteenth century, Spanish political Catholicism developed as a systematic reaction against liberalism. Among its most influential figures was Juan Donoso Cortés, a central theorist of counterrevolutionary Catholic conservatism, whose defense of order and orthodoxy shaped both neo-Catholicism and, subsequently, Catholic Integralism. The latter, under the leadership of Ramón Nocedal, carried the condemnation of liberalism to its extreme, though its radicalism weakened its social base and provoked tensions in the Basque-Navarrese context. Within this setting, the nationalism of Sabino Arana-Goiri emerged, not as a rupture with Spanish Catholic Integralism but as its radicalization and culmination in a distinctly Basque key. Its true novelty lay in the explicit formulation of the aspiration to independence, paradoxically articulated against Spain, despite being constructed upon the very same categories and doctrinal framework of Catholic Integralism.