Resumen: Este trabajo argumenta que la filiación, como institución jurídico-positiva, ha perdido de hecho su referencia objetiva. El legislador contemporáneo, al regularla, no busca proteger los derechos y deberes que genera la filiación natural. Esta pérdida se revela de forma particular en la reacción del derecho de filiación ante los peligros que plantea la fecundación extracorpórea, que ha acabado dejando a la deriva los efectos jurídicos de la procreación humana. Se plantea que esta desprotección podría obedecer a la falta de consideración de este propósito, por desconocerse en la doctrina el concepto de filiación natural, que se ha visto eclipsado por el de filiación jurídico-positiva, convirtiéndose en otra cosa. La plausibilidad de esta hipótesis se demuestra en una cierta dificultad que surge en la comprensión de la relación entre ambos conceptos y en determinados errores argumentativos que aparecen en la literatura académica, que hacen presumible dicha incomprensión.