La Ley de Movilidad Sostenible tiene un evidente impacto en la actividad urbanística, especialmente en la de planificación, por cuanto muchos de sus criterios condicionarán el diseño urbano que se gesta desde el momento de la aprobación de los instrumentos de planeamiento. En todo caso, los criterios sobre movilidad sostenible contenidos en la Ley han sido puestos en práctica por muchos municipios mediante la aprobación de los planes de movilidad sostenible.