El TEDH considera en sus sentencias de 2 de diciembre de 2025 (De Simone c. Alemania) y de 16 de diciembre de 2025 (Gondert c. Alemania) que, cuando una parte en un procedimiento solicita explícitamente el planteamiento de una cuestión prejudicial al TJUE y ésta es denegada por un tribunal nacional contra cuyas decisiones no cabe recurso alguno, dicho tribunal está obligado a motivar la denegación.